Soy escritora de nacimiento e ilustradora de adopción, pero me dedico a enseñar técnicas de creatividad a niños y adultos. En las últimas décadas he escrito textos de distintos géneros para acabar acomodándome en la literatura infantil, que es donde la literatura se pone seria de verdad. Como “dibujadora” soy autodidacta y, además, tardía. Aunque disfruto incluso más de lo que disfrutaba de niña. Mi pasión es ilustrar los cuentos infantiles que se me ocurren a todas horas y me esfuerzo en aprender a hacerlo cada día mejor.

Me confieso como una autodidacta irremediable: si en algo he invertido a lo largo de mi vida ha sido en libros. Y si en algo he gastado la mayor parte de mi tiempo ha sido en poner en práctica y experimentar con lo aprendido en esos libros. Me gusta tomar ideas de diversas fuentes, combinarlas y transformarlas hasta dar con mi fórmula personal.

Respecto a la creatividad, cuando hablo de ella lo hago desde dentro. No soy una teórica, ni una erudita, soy una practicante y me enfrento a las dificultades del proceso creativo cada día. A lo largo de mi vida he hecho incursiones (algunas muy profundas, otras no tanto) en distintas disciplinas artísticas: la danza, el teatro, la escritura, el dibujo...

Cuando encuentro una persona que tiene un mínimo de interés en alguna faceta creativa, no puedo resistirme a poner mis energías en convencerla de que se atreva. Y aquí estoy, con los talleres, los libros y los blogs.