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La mosca

publicado a la‎(s)‎ 4 abr. 2013 12:05 por Anca Balaj   [ actualizado el 21 ene. 2016 5:23 ]





Un niño solitario se hizo amigo de una mosca. Como vio que ésta no paraba de hacerle señales con las patas, decidió fabricarse un telescopio casero para ver bien todos sus movimientos. Pronto entendió que los gestos de su amiga conformaban un lenguaje de signos que las moscas usaban entre ellas. Observó con atención y, al cabo de un tiempo, aprendió el significado de todos y cada uno de estos signos (aunque él no podía reproducirlos, pues como ya sabrás, un niño no tiene tantas patas como una mosca).
La mosca, como era de esperar, sólo hablaba de las cosas que tenían interés para su cabeza de mosca:
—¡Melocotón, azúcar azúcar! —decía la mosca—. Fresas chocolate... — añadía frotándose las manos.
Ni modo de tener una conversación más profunda con ella. Aún así, el niño disfrutaba de su compañía e incluso la escondía en el bolsillo del pantalón para llevarla consigo a la escuela: guardaba esperanzas de que su mosca aprendiera a escribir y quién sabe si un poco de geografía para chivarle las respuestas en los exámenes. 


—Te encantas con una mosca —le dijo su madre un día poniendo los brazos en jarras, lo que en el lenguaje de los signos de las madres significa "te voy a enseñar lo que es bueno"—. Ya me han contado que en el colegio haces igual. 


Dicho esto, arrugó el telescopio de cartón y se lo llevó para siempre. A cambio, le dejó un grapado de fichas de matemáticas por acabar (que a punto estuvieron de aplastar a la mosca al caer sobre la mesa).


Desde ese día, niño y mosca ya no pudieron conversar. En cuanto la más pequeña y furtiva mirada del niño escapaba hacia su amiga, un nuevo grapado de fichas sin hacer golpeaban la mesa ante sus narices. Y lo mismo le ocurría en el colegio.
Y así, grapado tras grapado, el niño perdió la costumbre de encantarse con la mosca. Con el tiempo se olvidó de ella e incluso se le olvidó cuál era el gesto para nombrar la tarta de manzana entre moscas. 
Ah, pero se hizo experto en fichas.